Bajo el lema «Un solo corazón y una sola alma», niños, adolescentes y jóvenes de la Congregación Mariana participamos en un día de convivencia en el colegio el sábado 21 de febrero.

Fue una oportunidad magnífica de aprender el arte difícil de saber convivir, de forjar relaciones profundas en Dios, de cuidar la amistad como cauce de encuentro con el Señor… Para ello, tuvimos ratos de oración por edades ante Jesús Eucaristía, charlas de formación sobre la verdadera caridad y unidad, juego con diversas pruebas y dinámicas, velada, taller, rosario y Santa Misa para concluir el día.

Podemos decir que después de un día tan intenso, cada uno de los congregantes se fue con el mejor regalo: María, el corazón y el alma que sostiene nuestra Congregación.